lunes, 26 de julio de 2010

Información médica e Internet

Debido a su universalidad y a la cantidad de sitios disponibles, el acceso vía web a información médica para público general nunca había sido tan expedita. Pero, ¿que tan confiable es esa información?
Muchos padres se informan a través de internet respecto a síntomas, diagnósticos e incluso tratamientos lo que es muy bueno. El detalle es que los sitios visitados tratan temas de salud sin estar dirigidos específicamente al tema que nos interesa, y si lo están, estamos confiando en ello sólo por nuestro criterio que no es técnico.
Por ejemplo, nuestro doctor nos habla de la evolución y la necesidad absoluta de tratamiento de nuestro hijo con displasia de caderas con un arnés de Pavlik, el bebe con su arnés puesto "se ve tan incómodo" o "llora inconsolablemente" por lo que los padres son criticados por su familia por "hacer sufrir al niño". Alguien menciona excelentes resultados con el uso de "doble pañal" de un conocido, el padre lo busca por internet y ¡sí!, encuentra un sitio donde "alguien" explica que los niños con esa enfermedad se mejoran con doble pañal (¡!). Entonces, adiós controles con el doctor que fue capaz de indicar algo tan extremo siendo que un par de pañales también sirven (?).
¿dónde está el error? Buscamos lo que queremos encontrar, que no necesariamente es lo mejor en temas tan delicados como la salud de nuestros hijos.
¿Qué hacer? Existen muchísimos recursos técnicos en la web que por supuesto también deben ser analizados y filtrados con conocimiento y experiencia y es sin duda su doctor quien está preparado para ello (lo siento, no es usted). No reste importancia a por lo menos 10 años de formación médica exclusiva en una especialidad ni la experiencia que dan años de estar enfrentado día a día situaciones que para usted son nuevas, pero no para nosotros.

La visión crítica y responsable de la información médica a través de internet, le pido también sea aplicada a este blog.

miércoles, 14 de julio de 2010

Juanetes (Hallux Valgus)


La desviación del 1°ortejo (dedo gordo del pie) hacia adentro del pie no es un cuadro infrecuente de ver en niños. Si bien en un comienzo no va mas allá de ser un problema estético, a medida que pasa el tiempo existe la posibilidad de que progrese, duela y se altere de tal forma la anatomía del pie que ni siquiera la cirugía logre un resultado 100% satisfactorio.

Su origen concreto es desconocido pero habría una predisposición genética reconociéndose además como probables agravantes el pie plano y el uso de zapatos estrechos y con tacos elevados. Sin embargo, su causa específica aún se desconoce.

Existen varias alternativas quirúrgicas en lo que se refiere a tratamiento y la mayoría de los especialistas considera el realineamiento del hueso alterado como solución óptima; el manejo con separadores de dedos y aparatos similares tiene escasa o nula utilidad.

El momento ideal para la cirugía para nuestros pacientes es alrededor de la adolescencia donde aún no hay alteraciones irreversibles en el pie; a su vez, no existe una contraindicación absoluta para la cirugía en niños pequeños, pero parece lógico esperar entre otras cosas para evitar una recidiva precoz.


Las imágenes corresponden a un paciente operado con la técnica de elección del autor, mínimamente invasiva, no requiere yeso y permite que incluso dentro de la primera semana desde la cirugía el niño camine (con ayuda). La correción se mantiene con un elemento metálico que se retira al mes de evolución en la consulta, momento a partir del cual ya puede caminar con normalidad.